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Editorial
La reestructuración de la oferta educativa
en la UPN de
Celaya surge de la necesidad de abrir la Universidad a todos los sectores estudiantiles y
continuar con los objetivos de excelencia académica con dos nuevas licenciaturas:
Psicología Educativa e Intervención Educativa, asi como con nuevos programas de
posgrado.
La apertura de los estudios que se cursan en la UPN y su paulatino proceso desgremializante responde,
entre otras cosas, a la difícil perspectiva laboral que guardan quienes se
forman como maestros, sobre todo a partir del deslinde que los gobiernos
actuales, federal y estatal, ha hecho de su responsabilidad con la educación publica.
Por otra parte, de la necesidad de articular cada vez más a las universidades
con el sector productivo, comercial y de servicios, que exige a las
universidades redefinir el perfil de sus egresados.
Bajo este marco y en la logica de la educación basada en competencias, al
interior la universidad, se replantea también el papel del docente cuyas nuevas
funciones de tutoría lo obligan ha desarrollar en los estudiantes, aparte de
los conocimientos y saberes propios de su carrera, un conjunto de competencias básicas
para su inserción al mundo laboral.
El nuevo modelo educativo es el resultado de los vertiginosos cambios que ha
enfrentado el mundo, caracterizados por profundas transformaciones sin
precedente en lo económico, social, cultural y político, lo que ha dado como
resultado un mundo más interrelacionado e interdependiente en todos los
sentidos. El dinamismo de la ciencia y la tecnología, aunado al exponencial
desarrollo de los medios de comunicación han reducido las distancias y los
tiempos. La apertura de las fronteras han producido una intensa competencia
mundial y una nueva división y distribución internacional del trabajo, por lo
que las universidades tienen que generar el capital humano que requieren dichos
cambios.
En la UPN de
Celaya, entendemos que ninguna institución puede permanecer aislada ni estática,
pero nos resistimos a la aceptación acrática de estos procesos globalizantes y
a la generación de profesionistas que unicamente satisfagan los requerimientos
del mercado.
Somos una Universidad Pública y, por tal motivo, reconocemos nuestra enorme
deuda y nuestra alianza con la sociedad de quien surgimos, seguiremos empeñados
en formar estudiantes con una conciencia crítica que vean en la educación la
mejor estrategia para la transformación social. La UPN de Celaya reafirma su
compromiso de construir un paradigma educativo alternativo basado en la distribución
social del conocimiento, ofreciendo un conjunto de saberes que permitan
describir, explicar y aportar soluciones a los grandes problemas de nuestro
tiempo, solo así es posible crear las condiciones necesarias para garantizar la
equidad, la justicia y por ende una mejor calidad de vida.
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