Marzo 2007

EDITORIAL

El mundo posmoderno se caracteriza por un conjunto de profundas y dinámicas transformaciones en los ámbitos económicos, sociopolítico, cultural, científico –tecnológico, cambios que trastocan la forma de hacer y actuar, así como las condiciones de la vida de los individuos y los grupos sociales en todo el planeta.

Ante un escenario de cambio incesante, el sistema educativo no puede ser ajeno o expectante, sobre todo por su papel estratégico en la construcción del ser humano y en las orientaciones del proyecto de nación. En la nueva estructura mundial, las naciones protagonistas serán aquellas que, además de poseer, dominar y aplicar productivamente el conocimiento, logren adaptarse a las transformaciones productivas de los nuevos entornos.

El saber, históricamente, ha constituido el motor del progreso, por ello la importancia que tiene la educación, como generadora de capital humano. En la actualidad el rol que juega la educación está asociado a lograr una mayor competitividad económica, por lo que la escuela estrecha se vinculación con el mundo del trabajo y de la producción. Estos nuevos enfoques ponen en un dilema a las universidades públicas del país que se niegan a renunciar a su responsabilidad social, pero que también son sensibles a las transformaciones mundiales y a su corresponsabilidad con los grandes objetivos de la agenda nacional y con el posicionamiento de México en la esfera internacional.

Bajo este contexto, las instituciones de nivel superior no pueden ignorar, la necesidad de reformular sus programas en función de sus proyectos prospectivos y estratégicos de cara al futuro, que habrán de construirse no solamente orientados a la atención de las necesidades de mercado, sino principalmente a responder a las necesidades sociales y educativas de Guanajuato y la región, considerando –como señala el programa de la LIE- las circunstancias socioculturales, los avances científicos de las diversas disciplinas, las reflexiones filosóficas y pedagógicas, el desarrollo de las potencialidades para el crecimiento personal y social del individuo, que le permitan una formación integral y una visión amplia de la realidad, del mundo y de la cultura.

Así, las necesidades sociales y educativas deberán considerarse como el objeto de estudio de los programas educativos que ofrezca la Unidad 112 de la UPN, fundamentando estos en las condiciones socioculturales, los avances científicos, las reflexiones filosóficas y pedagógicas, así como el desarrollo y el crecimiento personal y social de los educadores y de los educandos. Reafirmando que los proyectos académicos y la formación de los estudiantes de la UPN no sólo deben vincularse a la satisfacción de las necesidades del mercado, el empleo y los procesos productivos, sino fundamentalmente al desarrollo de las potencialidades humanas para el crecimiento personal y social a fin de ofrecer a sus educandos una formación integral que les dé una visión compleja de la realidad, del mundo y de la cultura, que les permita incorporarse activamente a la sociedad con una actitud solidaria, critica y propositiva.

Marzo 2007
Título Autor Accesos
Ensayo crítico sobre la enseñanza del Diseño Gráfico en México Sandra Soltero Leal 7179
Análisis crítico de la cultura Nicolás Gerardo Contreras Ruiz 3451
El impacto de José Vasconcelos en la educación M. Graciela Ríos Quiroz 9996
Las concepciones infantiles acerca de la migración (avance de investigación) Tonatiuh Rosales Ayala 5611