| Planificación de la educación “el plan de la clase” |
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| escrito por Lic. Graciela Ríos Quiroz | |
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En el presente artículo se diserta sobre la planeación de la clase en la universidad. Una de las ideas centrales establece que la enseñanza-aprendizaje se desarrolla en las instituciones educativas mediante un sistema instituido en el que se expresa la política oficial vigente. Se entera sobre la planeación tradicional de la clase, con la intención de ubicar en el contexto histórico social la planeación de la clase universitaria. Considerándose importante generar explicaciones a las características del escenario áulico en la etapa histórica en que la docencia universitaria tuvo como único principio que la orientara el de la libertad de cátedra. Entre otras características del proceso de enseñanza-aprendizaje en la planeación tradicional de la clase se tiene el congelamiento de la realidad de la clase áulica, las actitudes de dominación del docente universitario, el manejo de contenidos de manera enciclopédica, fragmentados y desvinculados de la realidad, la alineación y la actitud receptiva y pasiva de los estudiantes. Enseñar en el enfoque tradicional consistió en informar conocimientos y dar instrucciones precisas para que los estudiantes las acataran y las repitieran obligadamente al pie de la letra. Consecuentemente con el concepto de aprendizaje que se considera pertinente, en términos de repetir el conocimiento acumulado, las formas de enseñanza están sustentadas básicamente en las modalidades que aseguran una recepción y un dar cuenta de la información aprendida. La planeación de la clase se redujo al qué enseñar, contenido en un listado de temas y a un cuándo enseñar. La calendarización se consideró rígida e inamovible. La principal finalidad de la enseñanza se redujo al enseñar todo en el tiempo establecido. Conociendo que el carácter de la educación es complejo por ser una realidad sociopolítica, e histórico cultural, se analizaron algunos teóricos como Louis Althusser, Gastón Bachelard, Luis Camacho, etc., y documentos de organismos económico políticos como la CEPAL y la UNESCO, para explicar qué hay más allá del plan de clase. Conociendo y aceptando la tesis de Louis Althusser que enuncia que la escuela es el aparato ideológico del Estado, se esclarece el cómo se perpetró la planeación de la clase tradicionalista-academicista por siglos en Europa y en Latinoamérica. Finalmente la planeación de la clase
abierta, dinámica sustentada y flexible, si bien responde a las exigencias de
la globalización económica y a la sociedad del conocimiento, se reconoce que en
términos generales se sustenta en la dialéctica crítica y en la teoría de la
reproducción-resistencia de Louis Althusser.
Sostiene como principio generador el desarrollo humano. Se reitera que la planeación de la clase en la actualidad se entiende como un quehacer docente en constante replanteamiento debido a que para planear se analiza críticamente la dinámica institucional, el desempeño docente, las interacciones de los actores en sus escenarios y el significado ideológico que subyace en todos ellos. La planeación de la clase se desarrolla en las instituciones educativas mediante un sistema instituido en el que se expresa una forma de enseñar y un modo de aprender. Lo cuestionable es quién enseña y quién aprende, cómo lo hacen, cuándo y por qué. Teniendo presente la tesis de Althuser en la que enuncia que la escuela es el aparato ideológico del Estado, cabe la explicación de que la educación formal es un fenómeno polivalente que básicamente se da en la cultura de los pueblos y en el campo del espíritu. Que bien puede ser materia de alineación, subyugamiento y deshumanización ó bien, un medio de liberación autorrealización y de desarrollo humano y social. Así es la planeación de la clase en la escuela bancaria, se favorece la alineación en las aulas y se reproduce la ideología de la opresión y absolutiza a la ignorancia. Mientras que el plan de clases para la escuela liberadora, el conocimiento es un proceso de construcción y de confrontación del sujeto con el objeto de estudio, donde el conocer exige, como lo afirma Gastón Bachelard, la ruptura y superación de los múltiples obstáculos con los que se tropieza en el proceso. LA PLANEACIÓN TRADICIONAL DE LA CLASETradicionalmente la selección y
organización de los contenidos de asignaturas que integran los planes de
estudio de las carreras de enseñanza superior han constituido una tarea casi
exclusiva del docente que cuenta con mayor experiencia, de cuerpos técnicos, o
del titular de la cátedra respectiva. Generalmente el docente universitario
recibía solamente el título de la materia, los temas a incluir y los puntos a
examinar. La planeación de la clase se
reducía conforme al principio de libertad de cátedra. Todo intento de armonización de búsqueda, de
coherencia y organización, de unificación de criterios respecto de los
programas mismos y con la estructura general del plan de estudios, fue
percibido, en muchos casos, como una amenaza a la libertad de cátedra. La universidad se limitó a forjar modelos
intelectuales y morales. Enseñar en el enfoque tradicional
consistió en informar conocimientos y dar instrucciones precisas para que los
estudiantes las acataran y las repitieran obligadamente. Enseñar consistió en comunicar conocimientos
en una relación vertical del poseedor al desposeído. La técnica por excelencia fue la exposición,
en donde a través del verbalismo se ocultaba la verdad. Hoy en día hay un cuestionamiento real
tanto de los contenidos de las carreras como de las formas de allegarse o
apropiarse ese conocimiento. Incluso con
sustentos sólidos se puede afirmar que mucho del descontento estudiantil y de
la propia sociedad en contra de la educación pública superior, obedece
justamente a una falta de significatividad del conocimiento reduccionista,
atomizado y asistemático que se acumula en su aprendizaje para la formación que
adquieren en la universidad. Porque con el devenir del siglo
XXI los procesos de enseñanza
aprendizaje han sido afectados por la tecnología, los medios de comunicación
electrónicos, el desarrollo de la ciencia y de la sociedad del
conocimiento. En la actualidad las
distintas formas de organizar la enseñanza-aprendizaje se desarrollan de cara
en los albores del nuevo milenio. Sin lugar a duda se ha transformado la
planeación de la clase instituida de la educación universitaria por una acción
instituyente a través de la participación de los actores que en la clase
participan. Por tal motivo se hace necesario
replantear la docencia universitaria para lograr tener una postura y una
actitud académica más abierta, flexible y actualizada. En la que la palabra y la voz no sea
únicamente del docente, sino que se favorezca, de una manera amplia y
organizada, la expresión y la comunicación del estudiante en el ámbito
universitario. Para sustentar este estudio se precisa
que la planeación de la clase es un aspecto que se presta a interpretaciones de
acuerdo con el marco referencial desde el cual se le enfoque y, claro está, la
forma específica como se operacionalice dependerá de la postura teórica que se
adopte. Frecuentemente la planeación de
la clase suele ubicársele en los límites
estrechos del aula. Esto limita la
posibilidad de indagar para considerar los factores externos que inciden en la
enseñanza-aprendizaje áulicos. Por
ejemplo, los impactos de las tendencias políticas económicas de la
globalización en la información y la formación de los universitarios. Las expectativas de la sociedad del
conocimiento sobre los perfiles de egreso de los universitarios, etc. El plan de clase en la actualidad,
constituye uno de los ámbitos de mayor análisis e interpretación, como medio
posibilitador de construcción del conocimiento dentro del campo de la educación
formal universitaria. Éste incluye a los
objetivos, los contenidos, las formas de enseñanza-aprendizaje, las estrategias
metodológicas, los recursos, las actividades, la evaluación, etc. Derivado de lo anterior se entiende la
planeación de la clase en este artículo, como la organización de los factores que
intervienen en el proceso de enseñanza-aprendizaje, a fin de propiciar y
favorecer en un tiempo determinado el desarrollo de los conceptos, las
habilidades, las actitudes, las destrezas, los principios, los procedimientos y
los valores en los estudiantes que asisten a clase. Los aspectos que regularmente integran el
plan de clase son: · Objetivos (para qué de la enseñanza-aprendizaje) · Contenidos (qué se aprende) · Metodología (cómo se aprende) · Instrumentos didácticos, actitudes, técnico pedagógicos (con qué se aprende) · Horario, calendario (cuándo se aprende) · Organización áulica y de los escenarios didácticos (dónde se aprende) · Evaluación, autoevaluación (por qué se aprende. Aquí el propio grupo formula los criterios, procedimientos e instrumentos de evaluación. Los resultados obtenidos orientan la elaboración del siguiente plan de clase).
La planeación de la clase se entiende
como un quehacer docente en constante replanteamiento debido a que para planear
se analiza críticamente la dinámica institucional, el desempeño del docente,
las interacciones de los actores, el significado ideológico que subyace en
todos ellos. Una vez elaborado el plan
de clase es susceptible de continuas modificaciones, producto de revisiones de
todo un proceso de evaluación. Esto se
realiza en el plan de clase en tres momentos: Un primer momento, que es cuando el
docente organiza los elementos o factores que incidirán en el proceso, sin
tener presente al sujeto (estudiante), relativamente más allá de las
características genéricas del grupo de estudiantes. Un segundo momento en el que se detecta
la situación real de los estudiantes para aprender la materia. Aquí el docente comprueba y ajusta la
viabilidad del plan de clase, tanto en sus partes como en su totalidad. Un tercer momento en el que el docente
rehace el pan de clase a partir de la puesta en marcha concreta de las
situaciones del grupo y sus interacciones con la materia. La institución universitaria y la
planta docente aceptan que las modificaciones al plan de clase no se dan por
mandatos institucionales, sino por el análisis, el diagnóstico y la reflexión
sobre los aspectos que influyen en la enseñanza aprendizaje. La planeación de la clase es desarrollada a
través de una auténtica actividad científica, apoyada en la investigación, en
el espíritu crítico y en la autocrítica. Atender el plan de clase como se ha
venido explicando requiere de la universidad
que el plan de clase se elabore por el docente, al interior de la
academia.
LA ELABORACIÓN DEL PLAN DE
CLASE EN LA ACADEMIA La academia es la coordinación que se
establece entre los docentes con el propósito de planear, organizar, dirigir y
evaluar de manera que interrelacione la práctica docente, a fin de que el
alumno analice, reflexione y comprenda los elementos teórico-metodológicos
inherentes a su formación, de modo semejante a como se manifiestan en la
realidad concreta. La actividad
académica integrada involucra tres dimensiones de coordinación: teórica,
práctica, y organizativa. Desde este punto de vista, los
integrantes de la academia se convierten en sujetos y objetos de aprendizaje y
de investigación, al dirigir sus intereses y acciones a identificar y dar
soluciones a los problemas que se generan durante el proceso de aprendizaje de
sus alumnos, pero también al examinar críticamente para superar los obstáculos
que se presentan en las tareas. De manera concreta las ventajas que
implica la actividad académica colegiada son, entre otras, contar con un
espacio organizado para la reflexión teórica sobre el desempeño docente y el
contexto en que se mueve, tomar conciencia de la necesidad de elaborar el plan
de clase desde diversas dimensiones de análisis, mediante el trabajo
multidisciplinario, aceptar que todo cambio educativo presupone el
enfrentamiento a problemas de formación propia y falta de conocimientos
actualizados, por lo que es necesario ocuparse colegiadamente por la
actualización permanente y utilizar la
investigación como soporte necesario para justificar y argumentar la selección
y estudio de los problemas que se derivan de la educación universitaria que se
imparte. Considerando que en algunas
instituciones de educación superior aún existen situaciones administrativas
rígidas, con estructuras administrativas burocráticas. Con sobrecarga académica de los
docentes, que existe falta de coordinación entre el personal directivo y
docente, que la toma de decisiones es autoritaria y vertical, etc. Se sugieren
las siguientes acciones que podrían favorecer la integración del trabajo
académico colegiado. Institucionalizar la organización y
funcionamiento de la academia de docentes. Crear e institucionalizar espacios
académicos democráticos en donde se debata un encuadre institucional de cambio
y de trabajo que respetando la libertad académica exija un producto que
requiera un esfuerzo colectivo. Formalizar el análisis, la discusión y
la reflexión del plan de clase como estrategia de evaluación institucional. Dinamizar la difusión y extensión universitaria como estrategia de comunicación permanente entre todos los actores, en todos los escenarios institucionales.
BIBLIOGRAFÍA Althusser, Louis (1988). Ideología
y aparatos ideológicos del Estado, Freud y Lacan. Ed Nueva Visión. Buenos Aires. Bachelard, Gastón. (1985). El
nuevo espíritu científico. Ed. Nueva Imagen. Méx. Camacho, Luis. (1990). La docencia en un nuevo paradigma educativo. Centro Regional de Investigación y Planificación Social. Región Lagunera.
Freire, Paulo
(1986). Pedagogía del oprimido. Ed. Siglo XXI. Méx. Gimeno Sacristán, J y Pérez Gómez, A. (1989). La
enseñanza: su teoría y su práctica. Ed. Morata. España. Pansza, G. Margarita. (1998). Fundamentación didáctica. Ed. Gernika. Méx. |



